Carlos Quirosport

Cómo funcionan las ventosas en una sesión de masaje

5 min de lectura

Las ventosas son de las pocas cosas que se ven desde fuera. Alguien aparece en la piscina con ocho círculos morados en la espalda y medio vestuario pregunta. Te explico qué son, qué hacen y qué marcas dejan, sin venderte nada por el camino.

¿Qué son las ventosas?

Las ventosas son copas de cristal, plástico o silicona que se apoyan sobre la piel y hacen vacío dentro. Ese vacío crea una succión que levanta ligeramente la piel y el tejido de debajo hacia el interior de la copa.

Es una técnica antigua, usada en muchos sitios del mundo con nombres y variantes distintos. Hoy se aplica sobre todo como parte de una sesión de masaje, sobre zonas amplias con músculo debajo: espalda, hombros, gemelos, parte posterior del muslo.

¿Cómo se aplican las ventosas?

Se aplican de dos formas: fijas o deslizando. En las fijas se coloca la copa en un punto y se deja ahí unos minutos. En las deslizantes se pone aceite en la piel y la copa se mueve despacio por la zona sin levantarla.

El vacío se hace de dos maneras. Con las copas de silicona basta con apretar la copa antes de apoyarla; al soltarla, recupera su forma y succiona. Con las de plástico se usa una pequeña bomba manual que saca el aire poco a poco, lo que permite ajustar mejor la intensidad. Las de cristal con llama son las más clásicas y hoy se ven menos.

En mi caso no es un servicio aparte. Las uso dentro de una sesión de masaje, cuando encaja con la zona y con lo que hemos hablado antes de empezar.

¿Por qué las ventosas dejan marcas redondas?

La succión hace que parte de la sangre de los vasos más pequeños quede cerca de la superficie de la piel, y eso es lo que ves como un círculo de color. No es un moratón por golpe, aunque el aspecto y el proceso de desaparición se parezcan bastante.

El color varía mucho de una persona a otra y de un día a otro. Hay quien queda con un rosa apagado que se va esa misma tarde y quien queda con un morado intenso durante una semana. Eso depende de la piel de cada uno, del rato que estuvieron puestas y de la intensidad del vacío.

Conviene decir algo que se repite mucho por ahí y que no está demostrado: que el color de la marca indica lo mal que está esa zona. No es así. El tono no mide nada y no lo uso para sacar conclusiones, entre otras cosas porque no me corresponde sacarlas.

¿Cuánto tardan en irse las marcas?

Lo normal es que desaparezcan en tres a siete días, y en algunos casos llegan a los diez. Van virando de morado a marrón y luego a amarillo hasta que no queda nada.

Esto importa por un motivo muy práctico: si tienes boda, playa o una sesión de fotos esa semana, dímelo antes y no las usamos. Es la clase de cosa que conviene hablar al principio de la sesión, no al terminar.

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¿Duele que te pongan ventosas?

No suele doler, pero la sensación desconcierta la primera vez. En vez de la presión hacia abajo del masaje con las manos, notas un tirón hacia arriba, como si la piel se estirase desde dentro de la copa.

La mayoría lo describe como algo raro pero llevadero, y a los dos minutos deja de llamar la atención. Si escuece, pica o se vuelve molesto, se quita en el momento y no pasa nada. Igual que con la presión de las manos, la intensidad se ajusta sobre la marcha.

¿Cuánto rato se dejan puestas?

Las ventosas fijas se dejan entre tres y diez minutos, según la zona y según cómo responda la piel. Las deslizantes están en movimiento todo el rato y no llegan a estar apoyadas en un mismo punto.

Más tiempo no es mejor. Alargarlo solo consigue marcas más oscuras, y las marcas no son el objetivo: son un efecto secundario visible.

¿Para qué sirven las ventosas?

Lo honesto es contarte dos cosas por separado: lo que la gente describe y lo que está demostrado. Lo que la gente describe al terminar es sensación de ligereza en la zona y menos sensación de rigidez, y eso es una experiencia real que oigo a menudo.

Lo segundo es más corto. No hay pruebas sólidas que respalden efectos más allá de esa sensación, y cualquier promesa de resultados de salud sería una promesa que no puedo sostener. No soy profesional sanitario y no me corresponde hacerla. Si lees por ahí que las ventosas hacen maravillas con la circulación, con las toxinas o con la fascia, desconfía: eso se afirma mucho y se demuestra poco.

¿Cuándo no te voy a poner ventosas?

No las uso si la piel de la zona está irritada, con heridas, con quemadura solar o con algo que no tiene buena pinta. Tampoco sobre zonas que se han hinchado, ni cerca de nada que esté en manos de tu médico.

Y no las uso si no te apetecen. Si las marcas te incomodan o simplemente prefieres una sesión de masaje con las manos y nada más, se hace así y el resultado de la sesión no cambia en nada importante. Es una herramienta más de la caja, no el plato principal.

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